martes, 28 de abril de 2009

Recuerdos del abuelo Diego


"Caspueñas entre carrascas y olivos y con el agua corriéndole por todas partes, es un pueblecito terciado y bien dispuesto, de grata presencia y muy certeras industrias y acomodos. Caspueñas es pueblo asentado con mucho sentido común, en una suave ondulación del terreno y mirando al mediodía. A los de Caspueñas les dicen agalloneros....
En Caspueñas se ha experimentado con éxito evidente el funcionalismo arquitectónico tanto espiritual como material, y así la iglesia - que dicho sea de paso tampoco tiene mérito mayor - aloja en su atrio a la taberna, presta su muro de poniente para que los mozos le peguen a la pelota y da apoyo y hasta cabida a los toriles donde se encierran los toros de la función,...".

Estos fragmentos son del libro "Nuevo viaje a la Alcarria" de Camilo José Cela, lo tengo rodando por casa y hace poco lo he estado ojeando. La primera vez que leí esta descripción del desaparecido autor, nos reíamos el Rober y yo sobretodo por una de las frases: "Caspueñas y Gajanejos: buena tierra de conejos". Estábamos en la edad tonta, que aunque nunca llega a desaparecer, en aquel entonces hacía estragos sobre nuestras mentes. Era una de esas tardes de verano interminable en el pueblo, en el que aun con la comida en la boca cogía la bici y afrontando el bochorno subía el adormecido pueblo hasta casa del Rober. Nos dejábamos de siestas y preferíamos ver el tour o bajar a la Canaleja que descansar en las horas del calor. De una de esas tardes recuerdo reírnos al rebuscar en este libro y descubrir los comentarios del escritor sobre el pueblo.