domingo, 20 de noviembre de 2011

Los llanos de Caspueñas.





Siguiendo los pasos del intrincado camino, cuando se olvidan los recuerdos del ayer los despistados viajeros tan cerca y tan lejos de las últimas casas se llevan gratas sorpresas. Otras, sinceramente no tan gratas pues dar mil vueltas, andar lo desandado y ver que tienes que bajar atravesando montes para buscar el lejano camino ya no tiene tanta gracia. Una excursión supuestamente para pasar la mañana y de la cual se regresa sobre las cinco o seis de la tarde, apenas con unas manzanas en la bolsa y con mucha más hambre que vergüenza. Rescato alguna de aquellas fotos de septiembre del 2010, en la que quisimos ir a Archilla y antes tuvimos que visitar otros pueblos de la Alcarria.
Que grandes momentos, ahora vistos desde la distancia.