martes, 3 de abril de 2012

Born to be wild.

Lo retro está de moda, la mirada hacia las decadas de los 60 y los 70 se deja notar en series de televisión, películas y en la música que escuchamos. Por no hablar de la moda que es autorepetitiva hasta la saciedad.

Easy rider es una de esas películas de eso que los entendidos llaman road movie, un par de tipos que viajan por los USA en la época de los grandes movimientos sociales, con la generación del flower power protestando en las calles, y buscando con ansias la libertad y quitarse el corsé de una sociedad aun anclada en el pasado.


Los protagonistas son conocidos por todo el que le guste el cine, Peter Fonda, Dennis Hopper que luego no tuvo mucha suerte con las películas en las que intervino (bueno a excepción de Terciopelo Azul) y el papelito de un Jack Nicholson al que ya se le ven maneras de crack.


La canción de los Steppenwolf, born to be wild, casa perfectamente con la sensación de la película y de velocidad. Para aquellos temerarios que quieran sentirlo en sus propias carnes que prueben a ponerla en el coche y el paisaje a su alrededor tendrá otro aspecto.