miércoles, 23 de mayo de 2012

La Canaleja.



Fuente de Caspueñas, refugio del sediento, sus tres caños inagotables rompen el silencio del lugar alegres y revoltosos. Ay amigo, sí la fuente hablará, pero es discreta y guarda celosamente tantas y tantas conversaciones y encuentros que se han dado a su vera. Apartada a un lado del camino, como haciéndose a un lado, sin querer llamar la atención ofrece su abrazo y el descanso de los bancos que la rodean. Un lugar donde perderse en compañía o con uno mismo, que como decía un amigo a veces las conversaciones más profundas surgen del propio interior.