sábado, 23 de junio de 2012

¡Bienvenido Verano!.



Pues sí, a partir del 21 de junio se decreta abierto el verano, días largos y noches cortas aunque a veces puede ser al revés. El calor lo inunda todo y la mayoría rehuye el sol como una bandada de vampiros, luego a partir de las 7 u 8, según los casos, salen de sus guaridas y hacen de las suyas buscando la fresca, acompañando a la luna de terraza en terraza, siguiendo los pasos del insomne en los callejones. Tiempo de fiesta, una fiesta perpetua que llevará hasta finales de septiembre, en el tiempo de la cosecha. Es entonces cuando la sangre se enfriará y la gente seguirá en sus quehaceres, eso sí esperando que vuelva el buen tiempo y el invierno sea permisivo y no tan duro. Buscando nuevos amaneceres en lejanas ciudades, soñando con el mar, el que lo eche de menos, y con la montaña y la naturaleza el que de ella carece. Simple nostalgia, o es que en definitiva el invierno no va con la mayoría de nosotros.