martes, 10 de diciembre de 2013

Viajando sin mover los pies.




Hay canciones que por lo que sean pulsan determinados resortes, algún interruptor interior salta y tu mente pone en marcha un compendio de recuerdos, imágenes ya sean vividas u oníricas que provocan un viaje hacia el pasado, tal vez hacia lo aun no vivido, o quizás hacia lugares que solo pueden existir en nuestra imaginación o en otras dimensiones.
Hay música que es mejor escuchar con los ojos cerrados o en algún lugar especial, pues ponen banda sonora a la magia de lo que no se puede explicar solo con palabras. 
Dead Can Dance y su tema Yulunga puede ser uno de esos billetes hacia ninguna parte o quizás hacia tantos sitios...