miércoles, 6 de agosto de 2014

Diario de un Chatín.












DIARIO DE UN CHATÍN
 (Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)





19 de Junio de 2012.

Ultimo examen final y terminaré Bachillerato, lo que me está costando, menos mal que al Lupas ,el profesor de historia del arte, ya le conocemos de sobra y nos avisa de forma sutil de lo que va a caer. Me siento al lado del Pera, un chaval al que llamamos así porque debe ser medio sevillano y en vez de decir espera, siempre te dice, pera hombre pera, no tengas prisa. Me parto con el Pera, llevamos todo el curso juntos y el tío es una máquina, notables a punta pala y encima buen compañero que me deja copiar en todo.
Dos filas mas atrás está Culofino, debe pesar 100 kilos por lo menos, menuda mole de tío, para el recreo se trae una barra de pan entera llena de fiambre del barato y se la come entera, no deja ni rastro.
                   ¿Donde vas Culofino? ¿A plantar un pino?- se escucha por el pasillo bajando al recreo
                   Vete a la mierda Pera , o mejor pera a que te den clases de lengua retrasado- contesta  con ira Culofino.
                   Haya paz hermanos- Les digo mientras paso un brazo por encima del hombro de cada uno y me sitúo entre los dos.- Chavales que solo nos queda este examen y a tomar por culo el insti, ¿como lo lleváis?
                   Tú que crees Chatín- me dice el Pera sonriendo picaronamente- Me juego lo que quieras a que cae las bóvedas de cañón o el Pantocrátor
                   Pues pa tu culo mi aparato- salta como una exhalación Culofino.
                   Confío en ti Pera porque solo me he mirado eso si me veo en apuros
                   Tranquilo Chatín ya sabes que puedes contar conmigo.- me interrumpe el Pera

Salimos directos al parque a fumar, a la sombra de un pino en el césped. Fumábamos solo Pera y yo porque Culofino tenía su enorme bocadillo y de ahí si que no había quien lo sacara.
A la vuelta a clase, allí estaba ella, la chica mas guapa que hasta ahora había visto y encima se sentaba justo detrás de mí, su nombre era Estrella. Jamás me he atrevido a pedirla de salir ni nada parecido, es inalcanzable para alguien de mi pandilla, incluido yo claro.
                   Como lo llevas- pregunto tímidamente.
                   Un poco mal – responde con cara de angustia.
                   Tú tranquila el Pera me ha dicho que o caen las bóvedas de cañón o el Pantocrátor ese y yo me fio del Pera y de lo vago que es el Lupas.
                   Eso si me lo sé – y su rostro cambia en un segundo mostrando la sonrisa más bella que os podáis imaginar.

Entra el Lupas por la puerta mandando callar y separar las mesas, reparte los exámenes en la primera fila, coges uno y lo pasas, ha llegado el momento y ...Bingo!!
                   Joder Peras eres el puto jefe – le digo mientras salimos del examen. - ¿Un piti en el parque y nos despedimos?.

Allí estábamos los cuatro fantásticos con el pitillo en la boca contándonos que íbamos a hacer en el verano.
                   Yo me voy a la playa – dijo Culofino sonriendo de oreja a oreja.
                   Cuidado con los arponeros, ballenato – se apresuro a decir el Pera mientras reíamos Estrella y yo y Culofino se ponía colorado. - yo me iré al pueblo de mi madre a Cadalso de Vidrios.
                   ¿Y tu Estrella?- pregunto entre risas.
                   Supongo que como todos los años bajaré a Santa Pola a ponerme morena en la playita.
                   Yo ya sabéis que estaré en el pueblo, espero se de bien el verano chicos, nos vemos en septiembre – apuro una calada del cigarro y me marcho camino de casa.

Esa sería la última vez que nos viésemos hasta después de muchos años.


17 de octubre de 2020

Por fin terminada la carrera pongo rumbo a mi primera entrevista de trabajo, nada más y nada menos que en Zaragoza, con el frío y el viento que hace allí, creo que lo llaman el Cierzo, que dicen que vuelve a la gente loca.
Me alojo en casa de un compañero de carrera porque como de costumbre ando justito de pasta. Un colegio privado busca profesor de lengua, es mi oportunidad.
Suena el despertador, son las 8:00 de la mañana, me levanto de cama y tengo un sueño horrible, fuera en la calle está lloviendo y sopla el maldito viento con una fuerza increíble haciendo que las persianas no paren de moverse.
Salgo a la calle, por suerte el autobús llega pronto, no se si quiero que me den el puesto de trabajo, no me gusta para nada esta ciudad pero necesito trabajar. Son las 8:45 cuando llego y estoy nervioso, aun faltan 10 minutos para mi entrevista pero decido entrar porque no se puede aguantar el frio que cala los huesos.
                   Buenos días señorita mi nombre es Alberto y tenía una cita con el director en diez minutos le importa si espero sentado aquí, fuera hace demasiado frío para alguien de la capital como yo.
                   Alberto ¿que más? - pregunta la chica de recepción sin darse vuelta.
                   Pardo, me llamaron porque necesitaban un profesor de lengua y aquí estoy – contesto mientras intento peinarme un poco el flequillo.
                   ¡¡Eres tú!! - resuena alegría en sus palabras aunque no se quien puede ser hasta que hace girar su silla.

Delante de mi recuerdos de la adolescencia pasan a toda velocidad, ¿como olvidar la sonrisa más bonita que has visto jamás? Es imposible, el que fue mi amor silencioso estaba allí delante mía convertido en la mujer mas imponente que había visto y encima con esa sonrisa que había recordado durante estos años.
                    Estrella, ¿eres tú?, ¿qué haces aquí? Cuanto tiempo y sigues igual de guapa, cuéntame, que casualidad ¿no?
                    ¿Casualidad? Te he llamado yo – dice mientras nos fundimos en un abrazo que para mi duró siglos aunque en realidad fuesen segundos – Javier me dijo que había estudiado contigo y como aquí necesitaban un profesor de lengua aproveché para volver a verte.

                    Jo, la de años que hace que no te veía, en el 2012 desaparecisteis los tres sin dejar rastro, ¿por que?
                    La empresa de mi padre lo traslado a Zaragoza después de ese verano y me tuve que venir, del Pera y Culofino no se nada, aunque dicen las malas lenguas que el Pera está hecho toda una eminencia en esto de las letras y que vive en Toledo.
                   Pues si es así, en semana santa podríamos ir a su búsqueda, siempre y cuando consiga este trabajo.
                   Este trabajo es tuyo casi seguro, le he hablado muy bien al director de ti y soy su mano derecha, compórtate y peínate bien y lo tendrás hecho – me dice mientras me coloca bien el flequillo y me sonríe.

Hora y media después el trabajo era mio como había barruntado Estrella. Así que me puse a buscar piso y comencé una nueva etapa de mi vida en Zaragoza.

20 de Abril de 2021

En solo tres meses me había adaptado a la ciudad y gracias a Estrella quien ahora mismo es mi pareja y con la que comparto piso (parece que va en serio la cosa). Hemos ahorrado un poco y vamos tras la pista de El Pera. Como había dicho Estrella vivía en Toledo, crisol de culturas y tierra de buen comer, así que decidimos ir a buscarle en vacaciones de semana santa, salimos mañana para allá. No resultó muy difícil encontrarle ya que solo tuve que buscar a Juan Carlos Orejillas (su verdadero nombre) en la universidad de Toledo y ahí apareció como jefe de investigación de filología hispánica y con varios galardones a sus espaldas.
Tras hablar con él, nos dejaba instalarnos en su casa a las afueras de Toledo, maletas preparadas y muchísimas ganas de verle cuando suena el móvil de Estrella.
Algo ha ocurrido, estoy casi seguro, un frio intenso recorre mi espalada en un instante.
                   ¿Qué ocurre Estrella?- pregunto mientras la veo empalidecer. - ¿Es el Pera? - contesto nervioso mientras veo que sus ojos se llenan de lágrimas.
                   No – me dice con la voz temblorosa mientras cuelga y empieza a llorar – Es Culofino
                   ¿Qué le ha pasado? - pregunto mientras me acerco a ella
                   Nos ha dejado, ha tenido un accidente de tráfico mientras iba a Toledo, había conseguido localizarlo y era una sorpresa que te quería dar, volver a reunir a los cuatro fantásticos como nos llamabas tú.
No puede mas ,se le nota en los ojos, apenas puede hablar, llego delante suya justo cuando se desploma en mis brazos.
Han pasado tres horas desde la noticia, Estrella empieza a despertar la preparo una tila y la pregunto como está que si tiene fuerzas para bajar a Madrid para despedirnos de Culofino, se pregunta si fue casualidad lo que le había pasado o fue culpa suya por  invitarle a Toledo. Consigo tranquilizarla y convencerla para que descanse en el coche camino de Madrid. Voy recordando los buenos momentos que pasamos con Culofino y que siempre pensé que sería el colesterol lo que nos separaría de él. También pienso lo mal que lo debe estar pasando Estrella y me intriga saber como está el Pera, pero lo sabremos en diez minutos que llegamos a Madrid y más concretamente al banco donde íbamos en el recreo, pegado al tanatorio de la M-30, donde es el velatorio.
Estrella y yo estamos sentados en el banco cuando aparece una sombra entre los arboles, traje oscuro, gafas de sol, cara de apenas haber dormido, y una sonrisa en su cara mezcla de dolor y alegría, es el Pera.
                   ¿Que tal chicos?- Nos dice con voz ronca
                   ¿Un tío que gana premios como tú por lo bien que escribe y nos dice eso?- Intento romper el hielo y funciona porque Estrella y Pera se están riendo.- Dame un abrazo anda
Nos fundimos en un abrazo y nos ponemos un poco al día de como nos ha ido en la vida, Pera me cuenta que después de aquel verano sus padres le metieron en un internado religioso ,donde finalmente le abandonaron, que nunca se preocupó de averiguar por qué lo hicieron y que solo sus buenas notas le mantuvieron la beca y la única forma de sustento que tenía él. Que estando en el internado se volvió bibliófilo y que tenía mas de trescientos ejemplares de primer nivel en su casa de Toledo. Que gracias a ese internamiento había llegado donde está ahora.
                   Creo que es hora de fumarnos un cigarro y entrar – digo mientras Estrella pone al día a Pera de cómo nos iba juntos y esas cosas
Apuramos el cigarro en la puerta del tanatorio y decidimos entrar a dar el último adiós a nuestro querido Culofino.

"No te has ido del todo.
No hablaré de tu ausencia
pues tu presencia está en nosotros
viviremos con tus consejos
dejaste derramada
tu sonrisa amada en nuestros corazones.
Tú estás entre nosotros
en lo que digo y en lo que soy
no te has ido del todo
tienes mil modos de estar aquí
Dios sabrá lo que hace
cuando se nace para morir
Pero..te extrañaremos igual
No eres un ser perdido
ningún olvido te va a borrar
eres lo que ha quedado
recuperado dentro de nosotros."

(Nerio David)





 FIN

......


Alberto Pardo "Chatito". Agosto de 2014